Jesús es la Luz del mundo, porque (Jn.1.4), entre tanto estoy en el mundo, luz soy del mundo porque en él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres la luz se hizo carne para alumbrar a los hombres, para alumbrar los corazones de los hombres, para que la Luz en las tinieblas resplandeciere, y las tinieblas no prevalezcan más contra ella. (Jn 1.5) porque en un pasado nuestro corazón era tinieblas, porque preferimos las tinieblas, Y ésta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. (Jn 3.19), lo repitió de nuevo diciendo yo soy la Luz del mundo; el que me sigue; no andará en tinieblas, sino que tendrá luz de la vida (Jn 8.12), y esta vez nos dio una advertencia diciendo: Aún por un poco está la luz, para que no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas; no sabe a donde va (Jn 12.35), pero nos dio una promesa de luz Entre tanto que tenéis luz, creed en la luz para que seáis hijos de luz (Jn 12.36) el que tiene la luz tiene la vida, pues demos gracias a Dios porque nos dio la Luz, y nos dio la vida.
Ahora éste proceso se da en varias fases primero conocimos quien era la Luz ahora se nos da la fase del Confiar en la Luz, confirmado está que Dios se hizo luz mediante Jesucristo, y no hay ningunas tinieblas en él (1 Jn 1.5) ahora cómo podemos confiar en la luz pues esto lo podemos leer en 1 Juan 1.9, donde dice: Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad, y decimos como dice el verso del Salmo 51 verso 2 Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado. Porque “… si andamos en luz, como el ésta en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado, y ésta es la confianza que tenemos en la Luz, que nos limpia y nos guarda de todo pecado, y nos da la salvación obteniendo el fin de nuestra fe, que es la salvación de vuestras almas (1 P 1:9). Siguiendo en ésta línea del confiar en la luz, la prueba que nos hace andar en luz es el Amor porque dice 1 Jn 2:9, el que dice que ésta en Luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas, entonces nosotros que decimos estar en luz, cuidemos nuestro corazón de no pecar contra nuestro hermano aborreciéndolo, despreciándolo, más aún mirándolo con malos ojos, en esto esta la prueba del andar en luz, en amar a nuestros hermanos, porque el que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo (1 Jn 2:10).
Ahora esto se transforma en la confianza y el permanecer en amor, mediante la obediencia en acción, porque como se señala en 1 Jn 3: 3 y todo aquel que tiene ésta esperanza (confianza) en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro; todo aquel que dice estar en luz y mantiene la confianza en la Luz, pone en su vida la obediencia en acción, y al poner en práctica la obediencia seremos puros como lo es él y se manifestará lo que ésta en él, el Amor. obedecer es poner en práctica el amor de dios en nuestras vidas, es llevar una vida íntegra delante del padre, y el que guarda mis mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado (1 Jn 3:24) .El origen del amor ésta en Dios, porque Dios es amor y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor y el que permanece en amor, permanece en Dios y Dios en él (1 Jn 4: 16) el Espíritu Santo es amor, Dios es Amor, Jesucristo es amor, porque tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua, y la sangre; y éstos tres concuerdan (1 Jn 5:8) y su testimonio es el mismo amor que nos tuvo desde el principio, nosotros le amamos a él porque él nos amo primero (1 Jn 4:19) y en esto consiste el amor; en esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que envió a su hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. (1 Jn 4:9) Y éste es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna: y ésta vida ésta en su Hijo (1 Jn 5:11). Así en esto se basa el amor en amar a los demás como Cristo nos amó, para que lleguemos a la plenitud de él.
Ahora la Vida, es Jesús, porque En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres (Jn 1:4) la vida siempre ha estado en Jesús porque el da vida, así como Dios es Amor porque él nos dio amor Porque como el Padre tiene vida en si mismo, así también a dado al Hijo el tener vida en si mismo ( Jn 5:26) y así como Jesús tiene vida nosotros tenemos vida mediante él y su Espíritu Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mi (Jn 6:57) y ésta es la prueba de luz y Vida, del confiar en la luz y la Vida, porque no envió Dios a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él ( Jn 3:17) y si creemos esto entonces tenemos Amor, Luz y Vida.
Ahora éste proceso se da en varias fases primero conocimos quien era la Luz ahora se nos da la fase del Confiar en la Luz, confirmado está que Dios se hizo luz mediante Jesucristo, y no hay ningunas tinieblas en él (1 Jn 1.5) ahora cómo podemos confiar en la luz pues esto lo podemos leer en 1 Juan 1.9, donde dice: Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad, y decimos como dice el verso del Salmo 51 verso 2 Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado. Porque “… si andamos en luz, como el ésta en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado, y ésta es la confianza que tenemos en la Luz, que nos limpia y nos guarda de todo pecado, y nos da la salvación obteniendo el fin de nuestra fe, que es la salvación de vuestras almas (1 P 1:9). Siguiendo en ésta línea del confiar en la luz, la prueba que nos hace andar en luz es el Amor porque dice 1 Jn 2:9, el que dice que ésta en Luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas, entonces nosotros que decimos estar en luz, cuidemos nuestro corazón de no pecar contra nuestro hermano aborreciéndolo, despreciándolo, más aún mirándolo con malos ojos, en esto esta la prueba del andar en luz, en amar a nuestros hermanos, porque el que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo (1 Jn 2:10).
Ahora esto se transforma en la confianza y el permanecer en amor, mediante la obediencia en acción, porque como se señala en 1 Jn 3: 3 y todo aquel que tiene ésta esperanza (confianza) en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro; todo aquel que dice estar en luz y mantiene la confianza en la Luz, pone en su vida la obediencia en acción, y al poner en práctica la obediencia seremos puros como lo es él y se manifestará lo que ésta en él, el Amor. obedecer es poner en práctica el amor de dios en nuestras vidas, es llevar una vida íntegra delante del padre, y el que guarda mis mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado (1 Jn 3:24) .El origen del amor ésta en Dios, porque Dios es amor y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor y el que permanece en amor, permanece en Dios y Dios en él (1 Jn 4: 16) el Espíritu Santo es amor, Dios es Amor, Jesucristo es amor, porque tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua, y la sangre; y éstos tres concuerdan (1 Jn 5:8) y su testimonio es el mismo amor que nos tuvo desde el principio, nosotros le amamos a él porque él nos amo primero (1 Jn 4:19) y en esto consiste el amor; en esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que envió a su hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. (1 Jn 4:9) Y éste es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna: y ésta vida ésta en su Hijo (1 Jn 5:11). Así en esto se basa el amor en amar a los demás como Cristo nos amó, para que lleguemos a la plenitud de él.
Ahora la Vida, es Jesús, porque En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres (Jn 1:4) la vida siempre ha estado en Jesús porque el da vida, así como Dios es Amor porque él nos dio amor Porque como el Padre tiene vida en si mismo, así también a dado al Hijo el tener vida en si mismo ( Jn 5:26) y así como Jesús tiene vida nosotros tenemos vida mediante él y su Espíritu Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mi (Jn 6:57) y ésta es la prueba de luz y Vida, del confiar en la luz y la Vida, porque no envió Dios a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él ( Jn 3:17) y si creemos esto entonces tenemos Amor, Luz y Vida.
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